Eylül 10, 2021

En el sauna

ile admin

Babes

En el sauna
Estaba pasando la noche en un sauna gay. Me metí en un glory hole y me senté. (Para los que no saben lo que es, es un cuartito cerrado, con un banco, un televisor y agujeros a los costados para pasar la pija). Sentí que alguien entraba en el de al lado. Espié por el agujerito y no pasaba nada. Al rato veo que espía, esperé un poco y volví a mirar. El flaco se había sacado la toalla y se estaba pajeando. Me quedé mirando unos segundos y volví a ver la pelicula.
Al rato, pasa la pija por el agujero, me arrodillé y se la empecé a mamar. Pasando unos cuantos minutos la saca y me hace señales para que vaya al cuarto en el que estaba él.
Me puse la toalla y fui. Al abrir la puerta él (llamémosle Fernando para mayor comodidad) estaba sentado con las piernas abiertas. Me agaché y volví a chupársela un buen rato. Tenía una pija normal, durita y muy calentita. Jadeaba bastante fuerte mientras se la chupaba y eso me calentaba mucho (es feo chupar una pija sin saber si el tipo está vivo o muerto). Percibía que algunos entraban a los cuartos vecinos y espiaban, algunos miraban y se iban, otros se quedaban un ratito y se iban también. Yo seguía chupándole la pija y los huevos. Cuando Fernando estaba por acabar entró un flaco al cuartito de la derecha. Miró un poco y pasó la pija por el agujero. Fernando agarró mi cabeza y la apuntó hacia la pija que asomaba por el agujero. Empecé a chupar esta nueva pija mientras él miraba y descansaba un poco. Levantó mi cola, me sacó la toalla y empezó a chuparme el culo. Yo quedé formando una L invertida. Después empezó a meterme la pija y a cojerme suavemente para que no me golpeara la cabeza contra la pared.
– ¿Le decimos que pase para que estemos más cómodos? -Me preguntó y le dije que si.
Ale (llamémosle así) entró. Se sentó y yo me puse en cuatro para seguir chupándosela mientras Fernando volvía a cojerme esta vez un poco más fuerte y ponerse un poco más guarro.
– Dos pijas tenés, ¿Cuántas te bancás? ¿Cuántos te cogieron ya?
– Se nota que le gusta la pija. -Dijo Ale.
Seguimos un rato así hasta que Ale dijo: Para un poco que estoy por acabar y yo también te quiero coger. Paré de chuparsela y Fermando me la sacó y me hizo sentar sobre la pija de Ale. Me ayudaba a subir y bajar.
– Cabalgale la verga. Ya es la segunda que te entra. Estuvimos un rato así hasta que Fernando dijo: Comete las dos a la vez.
Me arrodillé y ellos se pararon uno a cada lado mío. Se la chupaba a uno, después al otro y después las dos juntas. Jugué un rato así. Hasta que Fernando dijo:
– ¿Querés las dos lechitoas, putito?
– Si – dije
– Pedilas entonces
– Demen toda la lechita.
– Si, putito, ahí te la damos y te la vas a tragar toda, ¿no?
– Si
Empezaron a pajearse los dos mientras yo se las chupaba un poco a cada uno. De pronto Ale me dijo:
– Ahí va, tomá mi leche. Y agarrándome la cabeza me la llevó a su pija hasta que me acabó en la boca.
– Tragala – Dijo Fernando que ya viene la mía.
Cuando Ale acabó y le dejé la pija limpia de leche empecé a chuparsela a Fernando hasta que estuvo a punto de acabar.
– Ahí va la mía – Dijo – y acabó con un gritito poco controlado.
Acabó y le tomé la leche hasta dejarle la pija limpia y flácida. Después, nos pusimos las toallas y nos fuimos al bar a descansar y tomar algo.